La violencia contra las fuerzas de seguridad en México continúa registrando cifras alarmantes. La noche del 10 de abril de 2026, Rodrigo Garduño Ascencio, jefe de servicio del Segundo Agrupamiento de Calimaya de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, fue asesinado mientras encabezaba un operativo en el municipio de Tenango del Valle.
De acuerdo con los reportes oficiales, el mando policial y su equipo realizaban el aseguramiento de un inmueble señalado como punto de operación de una célula delictiva cuando fueron atacados por civiles armados. El enfrentamiento dejó, además del fallecimiento del mando, a cuatro agentes heridos y a una persona detenida en el lugar de los hechos.
Este suceso se suma a una tendencia preocupante en la entidad. Según registros de la organización Causa en Común y reportes de las autoridades, en lo que va de 2026 se han contabilizado al menos nueve policías asesinados en el Estado de México. A nivel nacional, la cifra de agentes caídos en el cumplimiento de su deber asciende a más de 100 en el mismo periodo, promediando un caso diario.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México ha iniciado la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades penales de los implicados. Mientras tanto, el inmueble donde ocurrió el ataque permanece bajo resguardo de las autoridades estatales como parte de las diligencias periciales en curso.
