La organización civil Causa en Común ha reportado que, en los primeros meses de 2026, México ha alcanzado la cifra de 101 policías asesinados en el ejercicio de sus funciones. Este recuento subraya una tendencia preocupante de violencia dirigida contra las instituciones de seguridad pública en diversas entidades del país.
De acuerdo con el informe, el estado de Jalisco encabeza la lista con el mayor número de agentes ultimados, registrando 29 casos. Le siguen en incidencia estados como Sinaloa, con 12 bajas; Morelos, con 10; el Estado de México, con 8; y Guanajuato, con 6. Estas cifras reflejan la vulnerabilidad operativa de los cuerpos policiales frente a la actividad del crimen organizado.
La organización enfatiza que el incremento en los asesinatos de policías no debe ser visto únicamente como una estadística de inseguridad, sino como una señal crítica de la fragilidad del sistema de seguridad pública nacional. La violencia persistente afecta la capacidad de respuesta del Estado y debilita la estructura institucional necesaria para garantizar el orden.
Este reporte se suma a un contexto nacional donde organismos internacionales, como el Comité de las Naciones Unidas Contra la Desaparición Forzada, han advertido sobre la existencia de patrones sistemáticos de violencia en México. La acumulación de estos hechos violentos plantea desafíos urgentes para la protección de los servidores públicos y la población civil en general.
